¡No contrates a pelotas!

En yoriento he leído el siguiente chiste: un empresario invitó a sus trabajadores a una comida de fraternidad. Cuando llegaron los postres se levantó para pronunciar un discurso. Durante el mismo contó un chiste que, al ser oído, provocó grandes carcajadas entre todos los asistentes, menos en uno. El empresario le preguntó, sorprendido por su inhabitual seriedad: – ¿Es que a usted no le ha hecho gracia? – A mí me ha hecho la misma gracia que a todos los demás, pero es que yo me jubilo mañana.

Al hilo de este chiste tan real me vienen a la cabeza varias interpretaciones o lecturas. ¿Y tú?¿Qué ves en esta anécdota? Para mi, son varias las lecturas posibles:

1 Ese que no se ríe ha sido un pelota toda su vida laboral, hasta un día antes de jubilarse

2 Los no pelotas son una minoría en vías de extinción. Búscalos, y contratalos. Te dirán lo que piensan, te criticarán, serán sinceros, te ayudarán a mejorar. Tienen personalidad

3 No hay tantos pelotas, la gente que se comporta así es porque un jefe mediocre quiere pelotas a su alrededor. Los trabajadores le dan a su jefe lo que les pide: peloteo por delante, pero por detrás le dan…

Sea como fuere nos podemos encontrar los siguientes tipos de trabajadores según su actitud ante el peloteo:

GRUPO 1. LOS FALSOS PELOTAS. No son pelotas por vocación, sino que no les queda otra para tener satisfecho a un jefe del montón, un mediocre que necesita una legión de “si buana…” a su alrededor, y si no estás despedido.

GRUPO 2. LOS PELOTAS INCONDICIONALES. Son los pelotas por vocación. Los “bienqueda”. Les gusta ser pelotas, son trabajadores tan inútiles que solo pueden destacar por su alabanza sistemática a las maravillosas decisiones de su/s superiores. A estos inútiles aduladores hay que tenerlos lejos, para no aguantar falsas loas, para seguir siendo humildes, y para que no se nos pegue la tontuna (que es muy contagiosa).

GRUPO 3. LOS NO PELOTAS. Les da igual si su jefe es mediocre o excelente. El peloteo no va con ellos. Si algo les parece bien te lo dirán. Si les parece mal también te lo dirán. Así deberían de ser la mayoria de los trabajadores, pero desgraciadamente son una especie en vías de extinción. A estos trabajadores auténticos y valientes hay que cuidarlos, contratarlos, y premiarlos con ausencia de represalias por decir lo que de verdad piensan. Son una verdadera fuente para la mejora continua.

GRUPO 4. LOS INTELIGENTES. También llamados por mí “pelotas situacionales”. Si tienen un buen jefe serán NO PELOTAS, pero si tienen un jefe fantasma y que resume su trayectoria en el principio de peter (cada uno progresa hasta su nivel de incompetencia), siendo una antítesis de cualquier liderazgo transformador entonces…será un PELOTA CONDICIONAL, es decir, le dirá a su jefe que es guapo aunque se parezca a Calamardo si en eso le va la estabilidad y tranquilidad laboral. Hasta que pueda cambiar de trabajo, y encuentre un jefe en condiciones, que odie el peloteo. O hasta que el se convierta en empresario y esté alerta contra cualquier invasión pelotil que pueda hacer perder eficacia y eficiencia a su organización.

Debate: ¿Detectas algún grupo que falte en mi clasificación? ¿Tú, en qué grupo estás?

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